jueves, 15 de marzo de 2007

ANTE EL ESPEJO

-Buenos días, tita, que tal, como nos hemos levantado hoy.

-Pos ya me ves, con los ojos pegaos todavía.

-La verdad es que no tenemos buena cara hoy, ¿eh?

-Pos anda que tú.

-Estamos un poquito pálidas, ¿no te parece?

-Tu no puedes ser como el de Blancanieves, ¿verdad?

-Además, nos sobras unos cuantos quisigüiquis*, a ver si nos apuntamos a un gimnasio, floja.

-¿Es que no sabes todavía que con la rodilla e´baratá no podemos movernos mucho?

-Perdona, hija, no me acordaba, como siempre te veo de cintura p´arriba.

-Verdad, jajaja.

-Al menos cuando nos reimos se nos forman unos hoyuelos muy simpáticos bajo los ojos.

-Y con un poco de pote por aquí, y un poco de antiojeras por allá, hasta parecemos mas monas de lo que somos.

-Ea, pos peinemonos un poco que si nos ve la Nuria con estas pintas...

-Va a aprender a pronunciar antes "peluquería" que "mamá".

-Pos ala, hasta luego jachonda, y no te olvides de limpiarte los mocos, despistá.

-Ui, es verdad, menos mal que te has dado cuen, qué sería yo sin tí.

-¿Un vampiro?...

QUISIGÜIQUI: Dícese de mi michelín cariñosamente apodado por mi hermano Jorge.




Ra

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