lunes, 9 de abril de 2007

12 LEONES

El agua refleja mi rostro, las gotas traviesas que saltan de la fuente van a parar a mi turbante, me froto los ojos, "Alá es grande..." desde su interior, doce leones, doce guerreros leales, arrojan agua y muestran la belleza de la vida.
Observo a mi alrededor, grandes salas ante mi..."Te veo fascinado, Ibn, no esperabas tal maravilla, ¿cierto?". Todavía sigo ensimismado mirando y descubriendo tal inmenso patio, sin olvidarme de todo lo anterior ya visto. Oigo que sigue hablando, pero mi corazón sigue inmerso en esta paraíso acuático.
"...aún quedan varias cosas, mi estimado poeta, he estado ocupado con el asunto de mi camarada y aliado cristiano, ese buen Don Pedro, rey de los infieles, a quen lo asesinaron su propia gente..."Cristiano, era la palabra que más me llamó la atención, no puedo evitar interrumpir y le digo "esos cristianos... no nos dejarán en paz hasta acabar con nuestro reinado. Al-Andalus es nuestra, Alá lo dice, y nuestra seguirá siendo." "Alá te oiga hermano, Alá te oiga..." se tomó un respiro y con la mirada perdida en el cielo, continuó. "Ibn, amigo mío, embellece este lugar con tus palabras, tengo que ocuparme de otras cosas, que Alá te proteja". Le despido del mismo modo, "Que Alá le bendiga su majestad."
Mi interior sabía que este lugar no se podría embellecer más, ya que es imposible luchar contra lo divino, aunque aun así, algunos versos del Corán le valdría para engrandecer un poco más este maravilloso palacio.
Vaya, el canto... el Almuédano llama a la oración tan puntual como siempre, me arrodillo allí mismo, que mejor sitio que el mismo paraíso...
Aunque estaba recién construida, paso a la sala que parece ser la más amplia, y al entrar quedo más fascinado si cabe, levanto mi mirada hacia el techo, y sé que lo que veo no podía ser humano. El gran cielo estrellado que ayer contemplé desde los hardines del palacio está atrapado aquí, el gran cielo que soñé varias veces. De nuevo, me vino a la mente la pesadilla que tuve después de soñar con ese cielo inmenso... y pensé qué sería de nosotros si algún día los cristianos analfabetos tomaran Al-Andalus. Sería el adiós a nuestro arte, el comienzo del barbarismo...
Así que volví al patio, y me senté junto a uno de los canales de la fuente. El león no parecía sonreir. Me quedé mirando al agua cristalina que, a pesar del ruido y del ajetreo provocado al caer al agua desde las fauces del león, bajaba tranquila y serena. Parecía mirarme a un espejo. Su sonido me envolvía, el relajante sonido del agua, añadido quizá al incesante olor del jazmín y las azucenas que me rodeaban. Mi sensación era de haber llegado al paraíso antes de tiempo, con uno de mis dedos toqué esa agua cristalina y eso provocó pequeñas ondas.
Pero mi visión se turbó extrañamente, el agua cristalina fue dejando paso al agua rojiza que emanaba ahora ese león que no sonreía, y el agua rojiza comenzaba a invadir a esa agua cristalina. Me froté de nuevo los ojos, incrédulo, moví la cabeza ligeramente con los ojos cerrados, "son cosas mías", pensé. Abrí de nuevo los ojos y aún seguía ese color rojizo que se hacía cada vez más fuerte... y ese olor... ese olor me resultaba familiar... sangre, era sangre, el león emanaba ahora sangre. Mis manos manchadas no fueron capaces de moverse, "¡Por Alá!" grité, pero estaba solo...
Una imagen comenzaba a formarse, sucedía en la superficie, mi corazón sintió dolor sin saber porqué, mi terror ante las escenas fue inexplicable, mis piernas temblaban de pavor, no quería mirar pero algo me forzaba a hacerlo: hordas cristianas a caballo, sangre musulmana, sangre de mis hermanos, de Alá. Mujeres y niños huyendo despavoridas ante las espadas cristianas, se veía y se oía ya, el llanto de Alá. Mucha agitación, ruido de espadas y visiones sangrientas.
Escenas que finalizaban lentamente, haciéndose cada vez más borrosas, los gritos y ruidos desaparecían ya, poco a poco, y el león que no sonreía comenzaba también a emanar agua limpia. La sangre fue dejando paso al agua cristalina, pero yo seguí inmóvol allí, sin dejar de mirar al agua. Una vez cristalizada el agua, una imagen cristiana me miraba, fijamente, sin pestañear. Respiraba ruidosamente, parecía perturbado, al igual que yo, pero quieto. La imagen del rostro de un castellano se reflejaba nítidamente donde yo miraba, y sonreí, al igual que él y de la misma forma.
Me agaché junto al canal, justo como él, y mi mano fue a tocar a la imagen, cose que hacía de igual modo la imagen castellana, como si quisiera tocarme a mí también. Toqué el agua con mis dedos y de nuevo ondas pequeñas dispersas hicieron a la imagen del castellano tambalearse, una vez las ondas huyeron, esa imagen seguía allí. Entonces mis manos me las llevé a mis mejillas, y el cristiano hizo lo mismo. Sentí una rara sensación, parecía que todo lo que hacía yo, lo hacía él también.
Dirijo mi mirada a la salida del patio, y llego hasta ella, luego medienta salas y pequeños patios, salgo a un gran bosque de jardines y flores en el que miles de niños correteaban y chillaban. Los jardines estaban rodeados de cuerdas, y pequeños carteles que explicaban cosas, aquello me pareció muy raro.
De pronto alguien llama mi atención portando una bandera pequeña blanca y verde, que se dirige hacia mí y me pregunta:"¡Don Paco!,¡Don Paco!...¿Cuándo cantábamos el himno de Andalucía?

Miguel Arcángel Sánchez Parra.

Éste es el legado andalusí de la familia Sánchez, el autor de este relato es el chico más alto de la foto, mi primo "Miguelito", los demás, empezando desde la izquierda: Ra (yo), mi prima Fanir, mi prima Tamara, mi primo Dani, mi prima Kukina, mi hermano Jorge (el Cai) ,mi prima Sara y el pequeñillo que está conmigo es mi primillo Javier...y sí, el de la tele es Bisbi.
Ra.
Ra.

4 comentarios:

Escuela de Letras Libres dijo...

Gracias Ra, no se si te pedí que lo pusieras aquí...si no lo hice lo pensé al menos. Es un cuento que me ha encantado y me ha impactado tambien. Espero verte en clase esta tarde.

Antoñín

Escuela de Letras Libres dijo...

Pa eso stamos.
Ra.

Escuela de Letras Libres dijo...

Me ha gustao mucho chiquilla, el final estupendo, debe ser cosa de familia.

Eva.

M.Luz dijo...

COnciencia andaluza al verde y blanco vivo!! enoraguena a tu primo y a la familia chanchez, no perdais jamás ese legado qeu bastante desparramao anda ya...