jueves, 6 de noviembre de 2008

LA HERENCIA

Una herencia... lo único furtivamente heredado de su ancestro fue un viejo jersey blanco oveja que, junto con sus monos de astilleros ondeaban en un armario casi vacío. Al percibir su olor esa mañana recordó las casuales circunstancias que lo llevaron hasta sus manos, la espontaneidad con la que su abuela se lo ofreció, la poca importancia que supuso para la anciana y el regalo tan hermoso e inesperado para una chiquilla que no almacenaba mas que un par de fotogramas de aquel hombre. Unas cuantas gotas de tomate natural hicieron el milagro:
-Ponte esto mismo, Raquel, fíjate si tendrá años, era de tu abuelo Sánchez.

Y antes que lo mencionara le olió, le sintió, le recordó cogiéndola entre sus ásperas manos, sonriendo hacia el aire mientras la zarandeaba, enseñándole las lagunas que habitaban entre dientes y muelas, ausencias testigos de un longevo pasado.

Se colocó la prenda para salir, agolpandose así los tomates recién calentados, el alpiste que caía lentamente de las jaulas de canarios, la bahía penetrando por las ventanas del décimo piso, el interminable pasillo que comunicaba las habitaciones con el salón...olió el alma de aquel anciano, aun después de estar lavado seguía impregnado de su ser. Mientras subía el cuello para saborearlo mejor supo que nunca desaparecería su aroma...su herencia.

Ra

7 comentarios:

genialsiempre dijo...

!Que bonito!, ¿porque no lo cuelgas en el blog de la escuela?, merece su sitio, es entrañable que recuerdes el aroma de tu abuelo. A ver si mis nietos algún día lo hacen así!!

José María

REIKIJAI dijo...

... Raquel ... es hermoso ... a mi me pasa lo mismo ...mis abuelos... hace mucho años ... que dejaron este plano ... herede un pinche de corbata ... que lo hice anillo ... y cada vez que algo me pasa o no me siento del todo bien me lo pongo ... aunque a decir verdad ... mis cuatro abuelos y mi padre estan siempre a mi lado ... Gracias ... por compartir... esta vivencia ... Te dejo un Beso ... Silvi.

Pedro dijo...

Raquel, qué calladito te lo tenías, lo querías todo para ti, ¿eh?
Qué envidia me das con esos recuerdos y el poder expresarlos así de vivos.
Hazle caso a Jose María, publícalo en nuestro blog, o al menos un enlace, para que todos disfruten por igual.
Un beso.

M. Jose dijo...

Un placer leerte amiga Raquel. Todo recuerdos y una herencia preciosa...
Un enorme abrazo y me alegro de haber pasado por aquí.
MJ

Escuela de Letras Libres dijo...

¡Por fin! Ha merecido la pena la espera. He entrado cienes y cienes de veces y ya me estaba cansando de "El sol se pone tras el horizonte..." je je je. Bueno, ahora en serio, entrañable tu texto Raquél, y sobre todo porque veo a tu niña corriendo por ese pasillo tan largo como si fueras tú de pequeña, extraña mezcla de tus ancestros y tu descendencia. Entrañable también tu gesto de oler el jersey mientras paseas por la calle. Enhorabuena. Es muy emotivo.

Antoñín

Equilibrista dijo...

Vellos de punta Raquel. El miércoles eché en falta tu lectura, qué bien que lo hayas puesto. El final es muy bonito con esos pequeños detalles que se quedan grabados en la memoria.

David

Raquelilla dijo...

Esos recuerdos de cuando eramos pequeñ@s...creo que con los olores todos hemos recordado nuestra infancia, los abuelos... que personas tan importantes, se merecen muchos más recuerdos así como este tuyo.

Eva.