lunes, 18 de mayo de 2009

Amores víricos

En algún lugar alguien respira...una molécula poligonal, portando su ser inundado de luz, fija su anclaje en un suelo mullido; arquea lentamente sus agujas y hunde sus colmillos en el huésped, penetrando, violando, sin encontrar resistencia. La proteína sale de su cápsula, serpenteando, mientras desciende por un cilindro hueco protegido por miles de perlas. Ya dentro de la célula el genoma inyectado se desnuda, dejando al descubierto sus atributos nucléicos. Los ácidos invaden los ribosomas en un abrazo mortal, aprendiendo, aprovechándose de su capacidad replicante, mientras la incubadora se presta, se ofrece sumisa. Las partículas creadas maduran, la futura madre las introduce en cápsides con delicadeza, con amor, acunándolas cada una en sus panales.

Comienzan los dolores, las réplicas se aglutinan en la pared celular, la rompen, se liberan. Ella las desliza suavemente al exterior, las siente alejarse sin darse cuenta que su piel se vuelve pétrea, como un terrón de azúcar olvidado, se marchita como un cactus enterrado en agua, se muere mientras que el reproductor se encamina a la caza de su próxima víctima, orgulloso de sí mismo, proclamándose un ser vivo.

Ra

jueves, 7 de mayo de 2009

TORTURA LÁCTEA

No me encuentro bien, estoy inquieto, me siento extraño, un dolor punzante comienza a recorrer mi rostro, adueñándose de mi estado anímico, haciendo mella en mi voluntad. Me siento indefenso, no sé cómo combatirlo, intento con todas mis fuerzas apretar la mandíbula para aliviarlo, pero no surte efecto. La molestia se vuelve martilleo en mi cabeza, comienzo a segregar saliva de forma desmesurada, no puedo controlar mis impulsos, esto es una agonía. Unos calambres arrítmicos hacen que mi cuerpo se retuerza en espasmos involuntarios, mi estómago revienta, mis pulmones se contraen, todo mi cuerpo arde en fiebre, es insoportable.
Después de una noche agotadora, sin poder dormir, noto cómo miles de cuchillos atraviesan la carne dentro de mi boca; quiero gritar pero mi voz se quiebra, quiero llorar pero ya no brotan lágrimas, quiero morir pero no sé cómo. De pronto aparece ella, mi salvación; ella me sanará, ella sabrá paliar mi sufrimiento, ella......
- Ay, mi niño, pobrecito; mira, te ha salido tu primer diente, ven con mamá que te voy a dar un mordedor fresquito y un poquito de apiretal para que te alivies.
Ra