miércoles, 3 de marzo de 2010

Fuego y Agua

El mar de lava tiembla ante sus senos cubiertos,
un océano ardiente alimenta su lujuria,
los párpados avanzan candentes por sus curvas,
esperando un latido que aflore sus instintos,
el canto lo desplaza al harén de sirenas.
Ra

2 comentarios:

Equilibrista dijo...

qué lindo... si estos versos lo cantaban las sirenas, le entran ganas a uno de ser odiseo

Raquelilla dijo...

o tritón, jijiji